1Corta el chorizo en rodajas. En una olla baja, ponlas a dorar a fuego suave para que vayan soltando su grasa.
2Mientras tanto, pica finamente el pimiento, la cebolla y los dientes de ajo.
3Pasa los trozos de chorizo a un plato y resérvalos. Retira un par de cucharadas de la grasa del chorizo.
4En la grasa restante, pon los dientes de ajo picados y sofríelos a fuego bajo. Antes de que empiecen a dorarse, incorpora la cebolla y el pimiento junto con un poco de sal. Rehoga hasta que quede muy pochada la verdura.
5Cuando le falte poco a la verdura, pela las patatas y cháscalas.
6Añade el pimentón dulce y picante a la olla y cocina unos pocos segundos. Integra la pulpa de pimiento choricero y, seguidamente, incorpora las patatas y el chorizo. Mezcla ambos con el sofrito.
7Vierte el agua, añade sal y la hoja de laurel. Cubre con la tapa, sube el fuego hasta que rompa a hervir. Luego, baja a temperatura media, retira la tapa y deja cocinando entre 25-30 minutos, hasta que la patata esté tierna. Remueve de vez en cuando. Rectifica de sal si es necesario. Si se queda sin caldo, añade más agua; si queda muy caldoso, chafa unas patatas para espesar el caldo.