2En una olla agregar la mantequilla y el aceite de oliva. Cuando la mantequilla se derrita y esté burbujeando, agregar la cebolla y sal.
3Cocinar a fuego medio, revolviendo frecuentemente. Caramelizar la cebolla durante aproximadamente 1 hora y media, alternando entre fuego medio y bajo, despegando la costra que se forma en el fondo.
4Agregar la harina y cocinar por 20 minutos más.
5Añadir el whisky, esperar 2 minutos y agregar el vino blanco. Subir el fuego y cuando hierva, bajarlo nuevamente. Dejar reducir aproximadamente un 70%.
6Agregar el caldo, el tomillo y la hoja de laurel. Cocinar a fuego lento por 30 minutos.
7Agregar 30 g de mantequilla, mezclar y corregir sal y pimienta.
8Cortar el baguette en rodajas, ponerle aceite de oliva, sal, pimienta y ajo. Llevar al horno a 200°C hasta que esté tostado pero no dorado, aproximadamente 7 minutos.
9Servir la sopa en recipientes resistentes al horno, colocar dos rodajas de pan y queso gruyere rallado por encima.
10Llevar al horno en modo gratinar a máxima temperatura durante 10-15 minutos o hasta que el queso esté dorado.