1Mezcla la harina, sémola fina, sal, azúcar y leche en polvo (opcional) en un bol grande.
2Agrega el agua tibia poco a poco y amasa durante 6–7 minutos hasta obtener una masa suave y elástica.
3Cubre la masa con plástico y deja reposar 15 minutos.
4Amasa nuevamente durante 2–3 minutos hasta que la masa esté lisa. Deja reposar otros 30 minutos.
5Divide la masa en 10 bolas (aproximadamente 100 g cada una), úntalas con aceite y deja reposar 15 minutos.
6Engrasa la superficie de trabajo con aceite y estira cada bola hasta que esté muy fina y casi transparente.
7Unta cada masa estirada con mantequilla derretida y espolvorea sémola fina.
8Dobla cada masa en forma de paquete cuadrado.
9Cocina cada paquete en una sartén de fondo grueso a fuego medio-alto, girando cada 10 segundos y presionando suavemente hasta que estén dorados y esponjosos.
10Apila los msemen cocidos bajo un paño para mantenerlos suaves.