1Preparar el tangzhong: en una olla pequeña, mezclar 125 g de agua con 25 g de harina. Cocinar a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta obtener una mezcla espesa y homogénea. Dejar enfriar completamente.
2En un bol grande, mezclar 475 g de harina de fuerza, 50 g de azúcar, 8 g de sal, 10 g de leche en polvo, 0.5 cucharada de cúrcuma y 0.5 cucharadita de cardamomo molido.
3Hacer un hueco en el centro y añadir 150 g de leche entera, 1 huevo, 5 g de levadura seca y el tangzhong frío.
4Mezclar bien hasta integrar todos los ingredientes. Amasar a mano o en máquina hasta obtener una masa homogénea.
5Agregar 50 g de mantequilla blanda poco a poco, amasando hasta que la masa esté suave y elástica.
6Colocar la masa en un bol, cubrir y dejar reposar hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 1-2 horas).
7Desgasificar la masa y estirar en un rectángulo de aproximadamente 48 x 30 cm.
8Preparar el relleno mezclando 50 g de mantequilla blanda, 140 g de azúcar moreno, 2.5 cucharaditas de canela y 70 g de pasta de dátiles.
9Esparcir el relleno sobre la masa estirada.
10Enrollar la masa formando un cilindro y cortar en porciones iguales (aproximadamente 12 rollitos).
11Colocar los rollitos en una bandeja, dejando espacio entre ellos si se desea que queden más redondos, o juntos para que queden más húmedos.
12Cubrir y dejar fermentar hasta que dupliquen su tamaño (1-2 horas).
13Antes de hornear, pincelar los rollitos con 60 ml de crema de leche.
14Hornear en horno precalentado a 180°C durante 20 minutos o hasta que estén dorados.
15Dejar enfriar ligeramente antes de servir. Opcional: cubrir con glaseado de queso crema.