1Retira la membrana del lado del hueso del costillar.
2Mezcla la paprika, ajo en polvo, cebolla en polvo, tomillo, sal, pimienta y el aceite de oliva o mantequilla.
3Unta muy bien el costillar por todos lados con la mezcla de especias y deja reposar mínimo 2 horas en refrigeración (ideal toda la noche).
4Precalienta el horno a 170 °C.
5Saca el costillar del refrigerador 10-20 minutos antes de hornear para que tome temperatura ambiente.
6Envuelve el costillar muy bien en papel aluminio, sin dejar espacios y con el cierre hacia arriba.
7Hornea durante 3 horas y media o hasta que la carne esté muy suave y el hueso empiece a asomarse. Si aún está firme, hornea 30 minutos más.
8Mientras tanto, prepara el glaseado: coloca la miel, mostaza, salsa inglesa, chipotle molido, jugo de naranja y mantequilla derretida en un sartén y cocina a fuego bajo-medio durante 10 minutos, moviendo constantemente, hasta obtener una textura fluida con cuerpo.
9Retira el costillar del horno y destápalo, conservando el jugo natural.
10Sube la temperatura del horno a 200 °C.
11Barniza el costillar con el glaseado en capas delgadas.
12Hornea 10 minutos, vuelve a barnizar y hornea otros 10 minutos.
13Deja 5–8 minutos finales vigilando para lograr un dorado perfecto.
14Retira del horno y deja reposar 15 minutos.
15Corta entre huesos, barniza con el jugo de la charola y sirve.