1Coloca las pechugas de pollo en un recipiente hondo.
2Sazona con el aceite de oliva, la mostaza Dijon y la mezcla de especias: sal, paprika, orégano seco, comino en polvo, pimienta y ajo en polvo. Mezcla bien para cubrir completamente las pechugas.
3Cubre el recipiente con papel aluminio y refrigera durante 24 horas para que el pollo absorba los sabores.
4Al día siguiente, precalienta el horno a 200°C.
5Mientras el horno se calienta, sella las pechugas en una sartén por ambos lados.
6Envuelve las pechugas en papel para hornear y colócalas en una bandeja para horno.
7Hornea durante 30-35 minutos a 200°C.
8Deja enfriar, corta en rebanadas delgadas y guarda en un recipiente de vidrio en el refrigerador.