1Corta las patatas en dados y fríelas en aceite de oliva caliente hasta que estén doradas y crujientes. Reserva.
2Salpimienta las pechugas de pollo y dóralas en una sartén con un poco de aceite de oliva por ambos lados. Retira y reserva.
3En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario y sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente. Agrega el ajo picado y cocina 1 minuto más.
4En un bol, mezcla la nata para cocinar, la mostaza y la miel hasta que quede una salsa homogénea.
5Vierte la salsa en la sartén, vuelve a colocar el pollo, reduce el fuego y cocina durante 8-10 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa haya espesado.
6Sirve el pollo con la salsa cremosa acompañado de las patatas y espolvorea con perejil fresco picado.