1Coloca todas las frutas (frambuesas y bananas en rodajas) en una bandeja cubierta con papel antiadherente, asegurándote de que queden una al lado de la otra, no encima.
2Derrite el chocolate junto con el aceite de coco en baño maría o en el microondas.
3Vierte el chocolate derretido sobre las frutas, cubriéndolas bien.
4Espolvorea el coco rallado por encima.
5Lleva la bandeja al congelador hasta que el chocolate esté duro (aproximadamente 15 minutos).
6Una vez listo, corta en porciones del tamaño que prefieras.
7Guarda las porciones en el congelador hasta el momento de consumir.
8Saca del congelador 5 minutos antes de comer para que el chocolate no esté demasiado duro.