1En un bol, mezcla las tiras de pollo con todos los ingredientes de la mezcla húmeda (excepto el aceite). Cubre y marina en el refrigerador durante 1-4 horas o toda la noche.
2En otro bol, bate todos los ingredientes de la mezcla seca. Agrega 2-3 cucharadas de la mezcla húmeda para formar una textura grumosa.
3Cubre cada tira de pollo individualmente con la mezcla seca. Coloca en una rejilla y deja reposar 10-12 minutos.
4Calienta el aceite en una sartén a 175°C.
5Fríe las tiras de pollo en tandas, 3-4 minutos por lado o hasta que estén doradas. Transfiere a una bandeja con papel absorbente.
6Para la salsa, derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Añade el ajo picado y sofríe 1-2 minutos hasta que esté fragante.
7Agrega la salsa picante, miel, pimentón ahumado y pimienta de cayena. Remueve y lleva a ebullición suave. Cocina 4-5 minutos hasta que espese ligeramente. Retira del fuego.
8Coloca las tiras de pollo fritas en un bol grande. Vierte la salsa caliente sobre ellas y mezcla para cubrir.
9Sirve las tiras de pollo bañadas en salsa y disfruta.