1Coloca 200 gramos de azúcar en una olla y deja que se derrita poco a poco hasta obtener un caramelo dorado.
2Vuelca el caramelo inmediatamente en el molde y distribúyelo por la base.
3En una olla, calienta la leche entera junto con 160 gramos de azúcar y un chorrito de esencia de vainilla a fuego suave hasta que el azúcar se disuelva completamente, sin que llegue a hervir.
4En un bol, integra los huevos y las yemas con movimientos suaves, sin batir demasiado.
5Incorpora la leche tibia y mezcla hasta unir todo.
6Pasa la mezcla por un colador fino para lograr una textura más lisa y homogénea.
7Cubre la base del molde con papel aluminio.
8Coloca el molde dentro de una fuente con agua y cocina a baño María en el horno a 150 °C durante aproximadamente 1 hora y media.
9Una vez cocido, deja enfriar y lleva a la heladera mínimo toda la noche para que tome buena consistencia.
10Pasa un cuchillo por los bordes, desmolda con cuidado y sirve bien frío.