1Corta el queso mozzarella en bastones del tamaño deseado.
2Prepara una estación de empanizado con tres recipientes: uno con harina, otro con huevo batido y otro con panko o pan molido mezclado con paprika, ajo en soplo, cebolla en polvo, pimienta cayena, sal y pimienta.
3Pasa cada bastón de queso primero por harina, luego por huevo y finalmente por el panko sazonado. Repite el proceso para una cubierta más gruesa y crujiente.
4Coloca los palitos empanizados en una charola y congela por al menos 30 minutos.
5Mientras tanto, prepara la salsa: derrite la mantequilla y mezcla con paprika, chile en hojuelas, sal, miel y salsa buffalo hasta integrar bien.
6Calienta el aceite en una sartén profunda o usa una freidora de aire.
7Fríe los palitos de mozzarella hasta que estén dorados y crujientes. Escurre el exceso de aceite en compensation de papel.
8Sirve los palitos calientes acompañados de la salsa agridulce.