1Tritura el paquete de galletas María en una licuadora o manualmente.
2Coloca las galletas trituradas en un recipiente y añade la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta integrar.
3Distribuye la mezcla de galletas en el fondo de vasitos o recipientes individuales, presionando para compactar.
4Lleva los vasitos al congelador durante 15 minutos para que la base se endurezca.
5Mientras tanto, bate la crema de leche fría hasta que esté ligeramente espesa.
6Agrega el queso crema y sigue batiendo hasta integrar.
7Incorpora la leche condensada y la esencia de vainilla, mezclando bien.
8Hidrata la gelatina sin sabor según las instrucciones del paquete, disuélvela a baño María y agrégala a la mezcla anterior. Bate por un minuto para integrar.
9Vierte la mezcla de queso sobre la base de galleta en los vasitos.
10Lleva los vasitos a la refrigeradora por al menos una hora para que cuaje.
11Para la mermelada, coloca la mora y los arándanos en una olla pequeña.
12Agrega el azúcar y el jugo de los limones. Cocina a fuego medio, mezclando, hasta que espese y tenga consistencia de mermelada.
13Deja enfriar la mermelada durante 30 minutos.
14Coloca la mermelada sobre la capa de cheesecake en los vasitos.