1Pelar y cortar la calabaza al estilo hasselback, haciendo cortes finos sin llegar al fondo.
2Colocar la calabaza en una bandeja para horno y añadir 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y cayena.
3Hornear la calabaza a 180 °C durante 30-35 minutos hasta que esté tierna.
4Mientras tanto, triturar el queso feta, ricotta, miel, zumo de medio limón, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y pimienta negra hasta obtener una crema suave.
5Preparar una mezcla con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, perejil picado, ajo rallado y ralladura de limón.
6Servir la calabaza asada sobre la base cremosa de queso.
7Pintar la calabaza con la mezcla de aceite, perejil, ajo y ralladura de limón antes de servir.