1Cocina el arroz: en una olla, añade una taza de arroz blanco, dos tazas de agua y una pizca de sal. Cocina a fuego medio hasta que el agua se absorba y el arroz esté tierno.
2Corta la pechuga de pollo en trozos medianos.
3Pica la cebolla y el ajo finamente.
4En una sartén, calienta una cucharada de aceite vegetal a fuego medio. Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados.
5Agrega el pollo a la sartén y cocina hasta que esté dorado por todos lados.
6Añade la salsa de tomate, la sal y la pimienta negra. Cocina a fuego bajo durante 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente.
7Sirve el pollo guisado junto con el arroz blanco en un plato.