1En un bol, mezcla la pechuga de pollo cortada en trozos con 2 dientes de ajo picados, 1 cucharada de jengibre rallado, 1 cucharadita de Garam Masala, 1/4 cucharadita de comino, 1/4 cucharadita de cúrcuma, 1/4 cucharadita de pimienta cayena y sal al gusto.
2Agrega el yogur griego y mezcla bien. Deja marinar al menos 10 minutos.
3Enjuaga el arroz basmati bajo agua fría hasta que el agua salga clara.
4En una olla, añade 1 taza de arroz y 2.5 tazas de agua. Cocina a fuego medio-alto hasta que hierva, luego baja el fuego, tapa y cocina hasta que el arroz esté tierno y el agua se haya absorbido.
5En una sartén grande, derrite 1 cucharada de mantequilla. Agrega 2 dientes de ajo picados, 0.5 cucharada de jengibre rallado, 0.5 cucharada de Garam Masala, 0.5 cucharadita de comino, 0.5 cucharada de cúrcuma, 0.25 cucharadita de pimienta cayena y la astilla de canela. Sofríe hasta que las especias suelten su aroma.
6Añade la pasta de tomate y el tomate en lata. Cocina unos minutos.
7Agrega 2 cucharadas de mantequilla y mezcla bien.
8Licúa la salsa hasta que quede suave y cuélala para obtener una textura fina.
9Vierte la salsa de nuevo en la sartén, añade un chorro de crema de leche y mezcla.
10Agrega el pollo marinado a la salsa y cocina a fuego medio hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa espese.
11Sirve el butter chicken caliente acompañado del arroz basmati.