1Seca el pan brioche en la nevera durante dos días para que esté firme.
2Corta el pan en rebanadas gruesas de aproximadamente 100g cada una.
3Calienta la leche entera lo justo para disolver los 60g de azúcar.
4Añade la nata para montar, el huevo, la yema y la vaina de vainilla a la leche azucarada. Mezcla bien y deja enfriar a temperatura ambiente.
5Remoja las rebanadas de pan en la mezcla, cubriéndolas hasta la mitad. Deja reposar 12 horas en la nevera, luego dales la vuelta y deja otras 12 horas.
6Espolvorea generosamente azúcar sobre cada torrija.
7Derrite mantequilla en una sartén a fuego medio y coloca las torrijas. Cocínalas unos 5 minutos por cada lado hasta que estén doradas y caramelizadas.
8Sirve las torrijas caramelizadas al momento, o déjalas enfriar y guárdalas en la nevera hasta un día. Recalienta en horno o freidora de aire antes de servir.