1Preparar el pollo: Mezclar el pan rallado, harina, sal, pimienta negra y pimentón en un bol.
2Batir el huevo con la leche en otro recipiente.
3Pasar las rebanadas de pechuga de pollo por la mezcla de huevo y luego por la mezcla de pan rallado y harina.
4Calentar el aceite vegetal en una sartén y freír el pollo hasta que esté dorado y cocido. Reservar.
5Cocinar la pasta en agua hirviendo con sal hasta que esté al dente. Reservar una taza del agua de cocción.
6En una sartén, derretir la mantequilla y sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén suaves.
7Agregar la crema de leche, el agua de cocción de la pasta, sal, pimienta negra, ajo en polvo y hierbas secas. Cocinar a fuego lento hasta que la salsa espese.
8Añadir el queso rallado y mezclar hasta que se derrita.
9Incorporar la pasta cocida a la salsa y mezclar bien.
10Servir la pasta Alfredo con las rebanadas de pollo encima.