2En un cazo mediano, vierte el agua y la leche. Añade el azúcar, la sal y la mantequilla cortada en daditos. Calienta a fuego suave hasta que la mantequilla se derrita y la mezcla empiece a hervir.
3Retira el cazo del fuego e incorpora de golpe toda la harina. Mezcla con una cuchara de madera.
4Vuelve a poner el cazo al fuego medio-bajo y cocina la masa, removiendo, hasta que se despegue de las paredes (2-3 minutos). Pasa la masa a un bol y deja enfriar 15 minutos.
5Bate los huevos y pesa 200 g. Añade los huevos batidos poco a poco a la masa, integrando bien cada vez, hasta obtener una masa densa que forme un pico al levantar la cuchara.
6Pasa la masa a una manga pastelera con boquilla redonda. Forma montoncitos de masa sobre una bandeja de horno forrada con papel, usando una guía de círculos de 4 cm si lo deseas.
7Humedece un dedo en agua y aplana suavemente los picos de los montoncitos.
8Hornea en horno precalentado a 180 ºC, calor arriba y abajo, durante 25 minutos. Luego, abre un poco la puerta del horno y hornea 5 minutos más.
9Saca los profiteroles del horno y colócalos sobre una rejilla para que se enfríen.
10Corta los profiteroles por la mitad y rellénalos con lo que prefieras.