23100 g queso mozzarella extra (para gratinar)(100g)
2430 g queso parmesano extra (para gratinar)(30g)
Instructions
1Precalienta el horno a 190 °C.
2En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y saltea la espinaca hasta que se marchite y esté seca. Sazona ligeramente y reserva.
3Sazona el pollo con la mitad del ajo, hierbas, pimentón, hojuelas de chile, sal y pimienta. Dora el pollo en aceite de oliva hasta que esté dorado pero no cocido en exceso. Retira el pollo de la sartén.
4Derrite la mantequilla en la sartén, añade la harina y mezcla para hacer un roux. Agrega poco a poco la nata y la leche (o caldo), removiendo constantemente.
5Incorpora la pasta de tomate, tomates secos, vino blanco, queso parmesano y el resto de las especias. Añade el pollo cocido y mezcla bien.
6En un bol, mezcla la ricotta, huevo, mozzarella, nuez moscada, sal y pimienta hasta obtener una mezcla homogénea.
7Hierve ligeramente las láminas de lasaña si es necesario.
8En una fuente para horno, coloca una capa de láminas de lasaña, luego salsa de pollo, mezcla de ricotta y espinaca. Repite las capas hasta llenar el molde.
9Cubre con mozzarella y parmesano extra.
10Hornea durante 25–30 minutos hasta que esté dorada y burbujeante. Deja reposar 10 minutos antes de servir.