2Coloca los huevos batidos sobre una charola cubierta con papel parafinado.
3Lleva la charola al horno con la puerta entreabierta y el fuego al mínimo, asegurando que la temperatura no supere los 60 grados Celsius. También puedes usar un deshidratador.
4Deshidrata los huevos hasta que estén completamente secos.
5Tritura los huevos deshidratados hasta obtener un polvo fino.
6Para usar el huevo en polvo, mézclalo con el doble de su cantidad en agua.
7Cocina la mezcla en una sartén con un poco de aceite para hacer huevos revueltos.
8Para hacer mayonesa, rehidrata el huevo en polvo con agua, agrega aceite poco a poco en hilo y un chorrito de limón, batiendo hasta emulsionar.